Todo lo que hace
GymSuite
Diez áreas que en la mayoría de centros viven en herramientas distintas. Aquí comparten los mismos datos, así que un cobro aparece a la vez en la ficha del socio, en la caja y en el desglose de IVA.
Gestión de socios
La ficha de cada persona, con todo lo que hace falta saber de ella.
Buscas por nombre, DNI o teléfono y tienes delante el historial completo: cuotas pagadas, clases a las que va, seguro en vigor, documentos y quién tocó la ficha por última vez.
Los menores llevan su tutor asociado y la autorización firmada, que se guarda como documento y no se sirve públicamente: se accede con un enlace firmado que caduca.
Las altas duplicadas se cortan en el servidor, no solo en el formulario: comprobar el DNI únicamente en pantalla se salta con un reintento o con una pestaña vieja.
Calendario y reservas de clases
Cuadro de clases, aforo y lista de espera, con el socio reservando desde su móvil.
Cada clase tiene su aforo, su sala y su material. Cuando se llena, quien llega entra en lista de espera y el sistema avisa solo si queda hueco, sin que nadie tenga que estar pendiente.
Las reservas duplicadas las impide la base de datos, no una comprobación previa: dos peticiones a la vez colaban la misma reserva dos veces.
Puedes bloquear franjas horarias (festivos, mantenimiento) para que no se reserve encima.
Cuotas y cobros
Alta, renovación y cobro con tarjeta, con el precio decidido en un solo sitio.
El importe sale del precio pactado con ese socio o de la cuota del centro, nunca de lo que se escriba en un formulario. Cuando subes precios, quien no tiene trato especial pasa a pagar el nuevo sin que haya que tocar trescientas fichas.
El cobro con tarjeta va por Stripe: el socio paga desde su portal o desde un enlace que le mandas desde el mostrador, y el dinero entra directo en tu cuenta bancaria.
La cuota, la compra y el descuento de stock se registran cuando el banco confirma el pago. Ni antes, ni dos veces si el aviso llega repetido.
Portal del socio
Su propia zona para reservar, renovar y comprar, sin pasar por recepción.
Entra con su correo, ve cuándo le vence la cuota y la renueva con su tarjeta. Reserva su clase y consulta su histórico de pagos y recibos.
Todo lo que hace ahí es trabajo que deja de pasar por tu mostrador, que es donde más se nota: menos cola y menos cobros pendientes a final de mes.
Tienda e inventario
Un solo catálogo para lo que vendes y lo que tienes en almacén.
Stock, coste y margen por un lado; lo que ve el socio en la tienda por otro. Son dos vistas del mismo dato, así que no hay dos inventarios que cuadrar.
Un alta no publica nada: lo nuevo nace oculto, porque hay material que solo existe para el inventario interno y sacarlo a la tienda tiene que ser una decisión.
El ajuste de stock es un incremento en la base de datos, no un leer-y-escribir: si entra una venta a la vez, no se pierde.
Contabilidad y facturación
Ingresos, gastos, caja, cierres y el desglose de IVA.
Los recibos se numeran solos con su serie anual y correlativa, asignada por el servidor: no hay dos con el mismo número.
Cuando llega el trimestre, el desglose ya está hecho a partir de lo que se registró durante el año, no de una carpeta de tickets.
Retención de socios
Quién se está yendo, con nombre y apellidos, antes de que sea tarde.
Mes a mes: cuántos repiten, cuántos entran, cuántos vuelven y cuántos se caen, en porcentaje. La fuga de socios deja de ser una sensación y pasa a ser un número que puedes seguir.
Se mide con las cuotas, no con la asistencia. Quien paga y no viene sigue siendo tu socio; quien deja de pagar, ya no. Medirlo por asistencia da alarmas falsas cada vez que alguien se va de vacaciones.
Y la lista de cuota vencida, hoy, con los días de retraso y el importe, para poder llamar.
Avisos por email y WhatsApp
Recordatorios que salen solos, una sola vez.
El aviso de cuota a punto de vencer se manda una única vez por membresía, dentro de la ventana de horas que decidas. Nadie tiene que acordarse.
Los correos transaccionales —bienvenida, recibo de pago, recuperación de contraseña— salen con las plantillas del centro, editables desde la propia aplicación.
Control de acceso
Lector en la puerta que deja pasar si la cuota está al día.
El socio pasa su tarjeta o enseña su código y entra si su membresía está vigente. Los días de cortesía tras el vencimiento los decides tú.
El endpoint del lector está limitado por IP y exige su propia clave: es la única puerta anónima del sistema y se trata como tal.
Personal, permisos y auditoría
Cada rol ve lo suyo, y queda registrado quién hizo qué.
Los permisos se reparten por secciones, con excepciones por persona: un entrenador no tiene por qué ver la contabilidad. Y se comprueba en el servidor, no escondiendo el botón.
Cada alta, cambio y borrado de una ficha queda registrado con su autor y su fecha. Con datos personales de por medio, poder responder a «quién tocó esto» no es un lujo.
Verificación en dos pasos disponible para cualquier cuenta, con la aplicación de autenticación que ya uses.
¿Te encaja para tu centro?
Cuéntame cómo lo llevas ahora y te digo si esto te sirve, qué haría falta para ponerlo en marcha y cuánto costaría.
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